viernes, 14 de agosto de 2015

“Mirando al Crucificado”


Estimados lectores, quisiera a través de este escrito que podamos mirar al pasado y traer a memoria el acontecimiento que dividió la historia en un antes y un después; es a saber la crucifixión de Jesucristo el hijo de Dios. El Apóstol Pablo le escribió a los cristianos de Corintios y les recuerda que cuando él fue a predicarles el evangelio, no se propuso saber nada de ellos, sino a Jesucristo y a este crucificado, (1a Corintios 2:2), y el profeta Zacarías había anunciado la muerte de Cristo en los siguientes términos: y miraran a mí, a quien traspasaron" (Zacarías 12:10). Es mirando a Jesucristo crucificado que podemos aprender la causa y propósito de su muerte.

1.- Al mirar a Jesucristo crucificado aprendemos lo horrible del pecado pues la única manera que había de poder quitar los pecados de la presencia de Dios, era con la muerte de su hijo, el pecado no se puede limpiar o quitar con obras humanas por buenas que sean o por prácticas religiosas, el hombre no puede salvarse a sí mismo, ni arrancar de su ser el pecado, era necesario que el hijo de Dios muriera en nuestro lugar. ¡Qué horrible y maligno es el pecado que produjo la muerte del hijo de Dios l Cristo murió por nuestros pecados.

2.- Lo inflexible de la justicia divina, el pecador tenía que ser castigado, sin embargo Dios envió a su hijo inocente, puro y sin mancha a morir en nuestro lugar, y aunque era su hijo no lo eximio del sufrimiento, del dolor, del castigo, del maltrato, i él no lo merecía! Pero la santa justicia divina demandaba castigo al pecado, ¡Oh amigo sí Dios no escatimó a su hijo!, si lo entregó a una muerte tan cruel siendo su hijo, a ti mucho menos te perdonará sino te arrepientes de tus pecados.

3.- Y lo último que podemos aprender cuando miramos a Jesucristo crucificado, es el gran amor de DIOS para contigo, "De tal manera amo Dios al mundo, que ha dado a su hijo unigénito para que todo aquel que en él cree no se pierda, mas tenga vida eterna". (San Juan 3: 16).

Dios te ama y no quiere que te pierdas en el infierno; por eso envió a su hijo a sufrir y morir en nuestro lugar.

            No lo olvides, fue por nuestros pecados que murió Jesucristo, si la Justicia divina no lo libró de la muerte en la cruz tampoco a ti te perdonará iNo desprecies el amor de Dios para ti!  Arrepiéntete de tus pecados, laméntate que Cristo tuvo que morir por nosotros y confiésale como Señor y Salvador.

Dios te bendiga y te Salve.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario